miércoles, 13 de enero de 2021

PRIMER PROYECTO

 PRIMER PROYECTO

Cada estudiante debe participar como actor o actriz en el montaje como obra teatral del cuento "El dragón y la mariposa" de Michael Ende


EL DRAGÓN Y LA MARIPOSA

Texto: Michael Ende en Los mejores cuentos de Michael Ende

Primer acto

(Música)


1

Érase una vez un lúgubre torreón

que estaba habitado por un gran dragón.

Por arriba y por abajo el dragón echaba fuego;

cubierto estaba de púas y de ira estaba lleno.


2

Pero un buen día lo visitó

con un gran libro un profesor.

de cabo a rabo lo examinó,

pues gente así no tiene temor.


(Música)

3

Al monstruo midió con curiosidad:

¡Treinta metros justos!

¡Ni menos ni más!


4

Más, ingrato el monstruo fue y se tragó

no sólo el metro, sino al profesor.

De arrepentirse no vio motivo:

Era un bocado muy exquisito.


(Música)

5

¡Más el libro aquel era indigestible

y al dragón le entró un dolor terrible

hasta vomitar sin remedio el libro

y, con él, a un tiempo al sabio instruido.





6

Sin despedirse el profesor

 cogió sus gafas y se marchó.

¡Más mira por dónde  dejó el libro

bien a propósito, bien por descuido!



(Música)

7

El dragón entonces se puso a leer,

¡algo que nunca el pobre debió hacer!,

Pues allí ponía,/ sin duda alguna:

“Aunque seas fiero, aunque fuego escupas,

Plácido te llamas en cualquier caso.

De nada sirve  ya negarlo”


8

Gritó el dragón, muy indignado:

“¡Yo no soy Plácido! ¡Yo no soy Plácido!”

Destrozó el libro, lo dejó hecho triza,

llamarse Plácido él no quería

y para demostrar que era una fiera

hizo canalladas la noche entera.


9

Más todo eso de nada sirvió,

pues como un niño al final lloró.

A partir de entonces, no salió a la calle,

decidió ya siempre en casa quedarse.


SEGUNDO ACTO

(Música)


10

En un prado enorme de plantas colmado

vivía una mariposa.

Era muy cariñosa, era encantadora,

amaba a cada flor.

Y bailaba el vals que era un primor.


(Música)

11

Siendo tan sensible, siendo tan discreta,

el mínimo ruido se le hace molesto.

Aquel gran estruendo de la autopista donde vivía

la sacaba siempre de sus casillas.

Por eso al bosque vino y en él  encontró

la paz y el sosiego que siempre anhelo.


12

Pero cierto día llegó un abejorro

armando ante ella un gran alboroto.

y la mariposa protestó:

“¿Ni aquí tranquila puedo estar yo?”

Respondió el intruso, muy insolente:

“¡Cierre ese pico Barbara”


(Música)

13

La mariposa pálida quedó.

“¡Me llamo Barbara! ¡Me muero de horror!”

Y desde aquel día no volvió a bailar,

sólo de puntillas andaba ya.


14

Pero el resultado fue más bien escaso:

¡su nombre Barbara no podía cambiarlo!

De este modo,  pobre, triste y cabizbaja,

se retiró al desierto, se hizo ermitaña,

firme y decidida a hacer penitencia

por aquel nombre de tanta “barbaridad”



TERCER ACTO


15

Más un buen día una serpiente

en zig-zag pasó por allí enfrente.

“¡Ay, qué risa! ¡Ay qué irrisión!

¡Conozco a un tal Plácido, un gran dragón,

Que por su nombre está que echa chispas!


(Música)

16

¡Hay que ver qué cosas tiene la vida!”

Con gran malicia le guiñó un ojo,

Se fue reptando y la dejó sola.




17

Se quedó pensando muy profundamente

en las sabias palabras de la serpiente.

Tras dos semanas pensando en ello,

Dijo de pronto: “¡Por fin lo tengo!”


(Música)

18

Preparó víveres para el camino

y viajó largo, largo y tendido

hasta llegar, bastante angustiada,

hasta la torre del dragón malvado.

huesos pelados había en el suelo,

llamó a la puerta con mucho miedo.



19

Más finalmente entró al torreón

y en cama enfermo halló al dragón

¡Qué pena daba! ¡Lloraba tanto!

la mariposa le dijo al rato:


(Música)

20

“Lo que le pasa ya me han contado”

¿Qué le parece si nos cambiamos

nuestros dos nombres, sencillamente?

Pues yo me llamo, ¡ay!, Barbara.


21

El dragón primero no entendió nada,

pero en seguida alegró su cara

porque lo tenía ya todo muy claro.

Y estrechando la mano de su invitada

(con mucho cuidado,  por supuesto),


22

con papel y lápiz redactó el acuerdo,

dejando constancia así por escrito.

“¡Hecho!”, dijeron los dos dando un grito.

Y Plácida, mariposa, y Barbaro, dragón,

Felices de la mano se fueron del torreón.


(Música)


FIN


13/01/21

ACTIVIDADES

Lectura grupal del cuento

Comentarios sobre el cuento

Práctica de las estrofas asignadas

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